jueves, 17 de mayo de 2012


Desarrollo Histórico de la Teoría Celular

Todas las células de un mismo organismo derivan, por divisiones sucesivas y diferenciaciones graduales, de una célula única, el cigoto, el cual procede de la reunión de dos células que se han separado del cuerpo de los padres; el óvulo, producido por la madre y el espermatozoide, producido por el padre. Habida cuenta de que la célula es la unidad vital, todo problema biológico se plantea necesariamente en términos celulares.
El hecho de que la célula constituye la base de la organización vital sólo fue comprendido con claridad hacia 1839, cuando los biólogos alemanes Schleiden y Schwann desarrollaron la “teoría celular”, siendo la culminación de una larga serie de trabajos y de intuiciones preparatorias. La palabra célula había aparecido en 1665 en la obra de un botánico inglés, Robert Hooke, por vez primera. Este, examinando con un microscopio compuesto un delgadísimo corte de corcho había percibido una estructura alveolar o porosa, que evocaba el aspecto de un panal de colmena. Dichos alvéolos o poros minúsculos, que ya había encontrado en otros vegetales (helecho, hinojo, zanahoria), recibieron el nombre de «célula», del latín celdilla, que significa cámara pequeña. Pero Hooke no había, ni remotamente, imaginado la verdadera naturaleza y significado de la célula; en suma, sólo había percibido de ella los tabiques o esqueleto. En cambio, Malpighi (1672) y Grew (1672), sin emplear el término de célula, habían comprendido que determinadas partes de la planta están formadas de pequeñísimos partes elementales. Entre estos lejanos precursores y los fundadores de la teoría celular, tendríamos que citar muchos nombres. Sea cual fuere el mérito de todos estos trabajos preliminares, a Schleiden y Schwann es a quien corresponde la parte preponderante del establecimiento de la teoría celular, no sólo por el valor intrínseco de su aportación, sino por la considerable influencia que ejercieron en el pensamiento de su época.
Mathias-Jakob Schleiden nació en 1804, en Hamburgo. Era hijo de un reputado médico, y después de haber estudiado Derecho en la Universidad de Heidelberg (1824- 1827), se hizo abogado, pero esta profesión le causó tales disgustos que más tarde la abandona y se dedica con pasión a las ciencias naturales. A los veintisiete años vuelve a la Universidad, donde sigue cursos de medicina y de botánica; luego, habiendo sostenido sendas tesis de filosofía y de ciencias, es nombrado, en 1839, profesor adjunto de botánica en la Universidad de Jena, en la que permanecerá hasta 1862. Después de una breve estancia en Rusia, en Dorpat, regresa a Alemania, estableciéndose en Dresde. Murió en 1881.
Se deben a Schleiden importantes obras de botánica teórica, pero debe su éxito a una breve memoria de treinta y dos páginas (Breitrage zur Phytogenesis, 1838), en la que estudia el desarrollo del saco embrionario de diferentes plantas fanerógamas, y en la que expone algunas ideas esenciales sobre la constitución íntima de las plantas, que compara a «polipodios de células». Schleiden insiste sobre la mutua independencia de los elementos, o células, que componen el organismo, y también sobre la función del núcleo, el cual, según él, constituye, por decirlo así, el germen de la célula.

Theodor Schwann nació en 1810 en un pueblecito cercano a Dusseldorf. Su padre era librero. Después de haber sido en Wurtzburg alumno de Johannes Muller, y luego su asistente en Berlín, ocupó la cátedra de anatomía en la Universidad de Lovaina, conservando este puesto durante nueve anos; luego fue profesor en Lieja, y murió en Colonia en 1882, sólo un año después de Schleiden.
Se deben a Schwann, al margen de sus investigaciones  fundamentales sobre la constitución celular de los tejidos animales, numerosos trabajos de anatomía y fisiología.Schwann era un gran amigo de Schleiden, y él mismo ha contado cómo una casual conversación con éste le sugirió una afortunada asociación de ideas entre la estructura del animal y la de la planta. «Un día que cenaba con el señor Schleiden, este ilustre botánico me indicó la importante función que el núcleo desempeña en el desarrollo de las células vegetales. Me acordé en seguida de haber visto un órgano semejante en las células de la cuerda dorsal del renacuajo, y en aquel mismo momento percibí la gran importancia que tendría mi descubrimiento si llegaba a demostrar que, en las células de la cuerda dorsal, este núcleo desempeña el mismo papel que el núcleo de las plantas en el desarrollo de las células vegetales. Acto seguido, ambos sabios se encaminan al laboratorio de Schwann para examinar los núcleos en cuestión, y Schleiden no vacila en establecer en el acto la identidad entre ambas clases de núcleos. Esto ocurría en octubre de 1838. A partir de entonces, Schwann se dedica con método y perseverancia a descubrir células y núcleos en toda clase de tejidos animales. Obtiene en ello pleno éxito en una época en que los medios de investigación microscópica estaban tan lejos de tener el perfeccionamiento que tienen hoy. Schwann, al año siguiente, publica la famosa memoria que establece las bases de la teoría celular y que Wilson compara, por su importancia histórica, al Origen de las Especies. En esta obra, Schwann pone de relieve con gran claridad todas las ideas que hoy se han hecho clásicas sobre la unidad estructural del ser vivo; considera la célula como unidad elemental de la vida, como punto de partida del desarrollo individual.
Finalmente, en 1858, Rudolf Virchow al hacer estudios sobre citogénesis de los procesos cancerosos llega a la siguiente conclusión: "las células surgen de células preexistentes" o como lo decía en su axioma "ommni cellula e cellula".
La Teoría Celular, tal como se la considera hoy, puede resumirse en cuatro proposiciones:
1. En principio, todos los organismos están compuestos de células.
2. En las células tienen lugar las reacciones metabólicas de organismo.
3. Las células provienen tan solo de otras células preexistentes.
4. Las células contienen el material hereditario.
Si consideramos lo anterior, podemos decir que la célula es nuestra unidad estructural, ya que todos los seres vivos están formados por células; es la unidad de función, porque de ella depende nuestro funcionamiento como organismo y es la unidad de origen porque no se puede concebir a un organismo vivo si no esta presente al menos una célula.
Por sus aportaciones, Theodor Schwann y Mathias Schleiden son considerados los fundadores de la Teoría Celular Moderna

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